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Longitud del asunto del correo: qué muestra Gmail

La longitud del asunto del correo importa menos que el lugar donde colocas las palabras importantes. En el móvil, Gmail muestra el asunto en una sola línea y lo corta con puntos suspensivos en cuanto se queda sin sitio; cuántos caracteres caben depende del ancho de la pantalla, del tamaño de letra que haya elegido quien lo lee y de si el mensaje forma parte de un hilo. En el ordenador cabe más texto, pero el resto de la fila se rellena con las primeras palabras del cuerpo del mensaje. La solución es la misma en los dos casos: pon en las primeras palabras lo único que hace que valga la pena abrir el correo y comprueba el resultado en un teléfono real antes de enviárselo a nadie más. Si además quieres saber si un asunto más corto se abre más en tu propia lista de contactos, puedes probar dos versiones con Gmail tal cual y un poco de contabilidad a mano, o con una extensión de seguimiento de apertura que lleve la cuenta por ti.

Longitud del asunto del correo: lo que Gmail enseña de verdad

Casi todos los consejos sobre la longitud "ideal" citan un número fijo de caracteres. No existe un número único, porque Gmail dibuja la lista de la bandeja de entrada de forma distinta según dónde la leas.

En el navegador del ordenador

En la vista de lista por defecto, cada fila muestra el nombre del remitente, el asunto y después un fragmento en gris del cuerpo, todo en una sola línea. El asunto ocupa el espacio que necesita hasta cierto punto y el fragmento rellena el resto. Un asunto muy largo expulsa el fragmento por completo. En la práctica, quien lee en el ordenador ve el asunto entero salvo que sea desmesurado, y además ve las primeras palabras del correo; por eso la primera frase del cuerpo importa casi tanto como el asunto.

En la aplicación de Gmail en el móvil

La aplicación muestra el nombre del remitente en la primera línea, el asunto en la segunda y un fragmento en la tercera. El asunto es una única línea de texto. Lo que no cabe se sustituye por tres puntos. Alguien con un teléfono más pequeño o con la letra del sistema más grande ve menos palabras de las que tú veías al escribirlo. No tienes forma de conocer sus ajustes, así que debes dar por hecho que el asunto puede quedar cortado después de las primeras palabras.

En las notificaciones y en la pantalla de bloqueo

Una notificación de correo nuevo muestra el remitente y un trozo corto del asunto, a veces seguido de las primeras palabras del cuerpo. Es el recorte más duro de todos. Si la única palabra interesante del asunto está al final, la notificación enseña la parte aburrida.

En los hilos

Cuando alguien responde, Gmail añade "Re:" delante del asunto. Los reenvíos llevan "Fwd:". Ese prefijo ocupa espacio en la misma línea, así que un asunto que cabía holgadamente como mensaje nuevo puede perder su última palabra o dos en cuanto arranca la conversación. Escribir el asunto de modo que siga teniendo sentido detrás de un "Re:" es un hábito pequeño que compensa.

Fórmulas que sobreviven al recorte

Como no controlas qué parte del asunto se ve, lo más seguro es escribir asuntos que funcionen incluso cuando solo aparece el principio.

Pon lo concreto al principio. Compara "Una pregunta rápida sobre la factura de marzo" con "Factura de marzo: pregunta rápida". En un móvil que solo muestra las primeras palabras, la segunda versión dice de qué va; la primera enseña "Una pregunta rápida sobre la..." y eso podría ser cualquier cosa.

Empieza con un sustantivo, no con una cortesía. "Te escribo para hacer seguimiento de nuestra conversación de la semana pasada sobre la propuesta" arranca con una docena de palabras que no aportan información. "Propuesta: seguimiento de la semana pasada" dice lo mismo en una fracción del espacio.

Usa un número o un nombre cuando de verdad sean relevantes. "3 fechas para la reunión de arranque" u "Orden del día del martes con Lucía" le da al lector algo concreto sobre lo que decidir. Los números y los nombres no son magia; funcionan porque son específicos, y la especificidad es lo que sobrevive al corte.

Mantén el asunto honesto. Añadir "Re:" a un primer contacto para que parezca una respuesta es un truco que la gente reconoce, y destruye la confianza en el momento en que abren el correo. Lo mismo pasa con "Urgente" en algo que no lo es. Un asunto que promete más de lo que el correo entrega puede conseguir una apertura hoy y un remitente ignorado mañana.

No confíes en el fragmento para rescatar un asunto flojo. El fragmento del ordenador ayuda, pero en un móvil con un asunto largo puede no aparecer. Trátalo como un extra, no como parte del asunto.

La personalización va en el cuerpo, salvo que cambie el significado. "Lucía, tu factura está lista" es útil porque el nombre le dice a Lucía que es suya y no un boletín. "Lucía, espero que estés bien" gasta el espacio más valioso de la bandeja en un saludo. Si envías una combinación de correspondencia (mail merge) y el campo del nombre puede estar vacío en algunos contactos, un asunto que empiece por el nombre se verá roto justo para esas personas; pon el nombre más adelante o déjalo fuera del asunto.

Cómo comprobar tu asunto antes de enviarlo

No necesitas ninguna herramienta. Lleva dos minutos y detecta la mayoría de los problemas.

  1. Escribe el correo como siempre y pon tu propia dirección en el campo Para.
  2. Envíalo, abre la aplicación de Gmail en el móvil y mira la lista de la bandeja de entrada sin tocar el mensaje. Fíjate en dónde se corta el asunto.
  3. Despliega el panel de notificaciones, o bloquea el teléfono y envíate una segunda copia, para ver qué muestra la notificación.
  4. Responde a tu propio mensaje desde el móvil y vuelve a mirar el hilo en la lista. Así ves cómo queda el asunto con un "Re:" delante.
  5. Si en alguna de estas vistas faltan las palabras útiles, muévelas al principio y repite.

Si envías con frecuencia el mismo tipo de correo, hazlo una vez por plantilla y no cada vez. En una combinación de correspondencia, envíate la versión combinada de un contacto con nombre largo y otro con nombre corto, para ver los dos extremos.

Probar dos longitudes de asunto en una lista pequeña

Una vez que tienes un asunto que se lee bien recortado, la siguiente pregunta es si la versión corta la abren más tus contactos. Con una lista de unas pocas decenas de personas no vas a obtener una respuesta estadísticamente rigurosa, pero sí una útil si mantienes la prueba sencilla.

El método con Gmail a secas

  1. Elige dos asuntos que se diferencien en una sola cosa, por ejemplo la longitud. Deja el cuerpo idéntico. Si cambias dos cosas a la vez, no sabrás cuál marcó la diferencia.
  2. Divide a los destinatarios en dos grupos de tamaño parecido. Ve alternando por la lista (el primer contacto recibe A, el segundo B, y así) en lugar de meter en un grupo a toda la gente que mejor conoces.
  3. Envía al grupo A y al grupo B a la misma hora. Si mandas uno por la mañana y otro por la tarde, conviertes la prueba en una prueba de horario de envío.
  4. Decide de antemano qué vas a contar. Las respuestas son la medida más honesta porque son difíciles de falsear y puedes contarlas en la carpeta Enviados sin ninguna herramienta. Las aperturas dicen más, pero requieren seguimiento.
  5. Da el mismo plazo de espera a los dos grupos, por ejemplo tres días laborables, y luego cuenta.
  6. Trata una diferencia pequeña como un empate. Con veinte destinatarios por grupo, que una sola persona abra o no cambia el resultado cinco puntos porcentuales. Actúa solo ante una brecha clara y confírmala en el siguiente envío.

Contar aperturas en lugar de respuestas

Si quieres aperturas en vez de respuestas, necesitas seguimiento de apertura de correos, que funciona insertando una imagen diminuta en el mensaje y registrando cuándo se carga. Zestmail es una extensión de Chrome que añade esto a Gmail: muestra si cada destinatario abrió el mensaje y cuándo, y filtra tus propias aperturas y las aperturas habituales de bots, que de otro modo inflan los números en una prueba pequeña. Incluye también una prueba A/B de asuntos asistida por IA, para que no tengas que partir la lista y llevar el recuento a mano, y su combinación de correspondencia toma los destinatarios desde la URL de una hoja de Google Sheets. El plan gratuito cubre hasta 20 correos al día con un pequeño pie "Sent with Zestmail" en cada mensaje, suficiente para una prueba modesta; los límites y el precio del plan Pro están en la página de precios. Zestmail no pide permiso para leer tu bandeja de entrada de Gmail, algo que conviene revisar en cualquier extensión que instales con este fin. Ten en cuenta que tanto la extensión como su web están en inglés.

Lo que las aperturas pueden y no pueden decirte

El recuento de aperturas es una señal útil, no un veredicto. Algunas cosas que conviene tener presentes al leer una prueba de asuntos:

  • Algunas aperturas nunca se registran. Quien tenga las imágenes desactivadas, y cualquiera que lea a través de un proxy de privacidad como la Protección de privacidad de Apple Mail, puede aparecer como no abierto aunque haya leído el mensaje, o como abierto a una hora que no tiene nada que ver con cuándo lo miró de verdad. Ningún rastreador es completamente preciso, y eso incluye a Zestmail.
  • Una apertura no es una decisión. Un asunto tipo clickbait puede ganar en aperturas y perder en respuestas. Si los dos asuntos son honestos, las aperturas son una comparación justa; si uno promete de más, compara respuestas.
  • Tu lista no es la lista de todo el mundo. Una fórmula que funciona con tus clientes puede no funcionar con otro público, y un resultado con veinte personas es una pista, no una regla. Apunta qué probaste y qué pasó, y deja que el patrón aparezca a lo largo de varios envíos.
  • El nombre del remitente forma parte del asunto. En el móvil, el nombre del remitente va en su propia línea, en negrita, y es lo primero que la gente ve. Si tu nombre visible en Gmail es una dirección de correo pelada o un nombre de empresa que nadie reconoce, arréglalo en Configuración > Cuentas e importación > Enviar como antes de preocuparte por la longitud del asunto.

Con las palabras importantes al principio y una comprobación en un teléfono real, la mayoría de los asuntos cumplirán su función sea cual sea su longitud exacta. Probar después en tu propia lista te dirá cuál de tus opciones sensatas es ligeramente mejor, y eso es todo lo que una prueba con una lista pequeña puede prometer con honestidad.